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miércoles, 12 de mayo de 2010

NO SÉ NADA DEL BIG BANG

Al hilo de una entrada en el blog de Zadlander, he podido leer algún comentario sobre la Teoría del Big Bang y su compatibilidad o no con la doctrina cristiana. Animado por el interés, y aprovechando una momentánea y placentera soledad en el trabajo, me he dicho, "a ver".

Puedo deciros, con total satisfacción, que tras el repaso que he dado a varias páginas sobre el tema ... no he conseguido entender nada. Lo siento, amigos. Ni papa. De hecho he probado a pinchar en el buscador "páginas en español", más que nada porque se me antojaba que estaba leyendo chino. Tampoco. El problema no estaba en el idioma, sino en mi indigencia mental para poder captar ciertos niveles argumentales.

Así que, aceptando mi fracaso, cambié el nombre de la entrada, de "Big Bang" al que podéis leer.

Recuerdo que hace muchos años, con un arrojo semejante o aún mayor, le pedí a un amigo que me dejara el libro que yo le veía devorar con tanto interés y avidez. Se titulaba "Teoría de la relatividad".

Y no me gustó..., creo. Hombre, no pasé del primer capítulo. Quizá luego se ponía interesante... Pero yo no cogía el hilo a la trama, no. Está claro que la Vida no me ha llevado por los caminos de la Ciencia.

De modo que no me queda otro remedio que acceder al tema de una manera simplista, nada de análisis profundos, nada de exponer argumentos a favor o en contra. Las Teorías, Teorías son. En tanto en cuanto no estén demostradas o aceptadas universalmente seguirán siendo Teorías. Una vez aceptadas por todos, ya se les puede cambiar el nombre a Ley o Principio o Teorema o lo que corresponda.

Pero mientras se mantengan en el rango actual, para mí, son irrelevantes. No soy científico y si ellos no se ponen de acuerdo, que son los que saben, ¿a santo de qué me voy a meter yo a opinar, que no tengo ni repajolera idea?

Algo parecido pasa con la Teoría del Calentamiento Global, que, por mucho que la eternamente sabia izquierda nos quiera hacer tragar, no deja de ser una Teoría aceptada por unos, rechazada por otros, puntualizada por los de más allá... pero muy onerosa y fructífera para sus defensores. Eso sí. Mi opinión al respecto ya la expuse en dos entradas sobre Ecología que podéis leer en este mismo blog.

Y, tras mucho divagar, vuelvo al principio. No entiendo la Teoría del Big Bang. Ni aún entendiéndola podría darla por válida si hay científicos que la rechazan. Mucho menos puedo opinar sobre su incidencia en la existencia de Dios o no.

La creencia en Dios es una cuestión de Fe. Ninguna Teoría va a conseguir anular esa Fe. Dios creó el mundo y la vida. Si un día se sabe, exactamente, como fue, sólo me estarán explicando cómo lo hizo.

De momento, y por muy limitado que sea mi mínimo razonamiento, no consigo entender como de la nada absoluta, de la inexistencia total, se creó el Universo. Algo tenía que haber. Una infinitamente pequeña particula, una variable espciotemporal, lo que sea. Pero, entonces, ¿cómo surgió, a su vez, este elemento?
A mi pobre entender, siempre tendremos que acabar llegando a un "algo" inicial cuya existencia difícilmente se podrá explicar con física o matemáticas. Difícilmente podremos encontrar una fórmula en la que sumando, restando, multiplicando, dividiendo ceros o elevándolos a potencias infinitas, nos dé algo distinto de cero.

Quizá haya que acabar llegando a la existencia de Dios a partir de la imposibilidad de encontrar otra forma de explicar no ya el Universo, sino el inicio del primer elemento o partícula o variable que dio lugar al mismo.

Pero hay puntos fuera del alcance del conocimiento científico a los que es mucho más fácil acceder a través de la Fe.

7 comentarios:

Serk dijo...

Entrada muy interesante la que has escrito, compañero.
Yo he estudiado siempre con la Teoría del BigBang, pero a raíz de que empecé a interesarme a fondo por la religión, me di cuenta de algunas cosillas. No las voy a enumerar, sólo dejaré esto: si ni siquiera el ser humano sabe lo que hay REALMENTE en el centro de la Tierra (pues SE CREE que hay lava, pero no se puede confirmar), ¿cómo van a saber que el BigBang ocurrió de verdad?
Yo a lo que puedo llegar es, como has dicho, el cómo Dios hizo el mundo. Quizás el Génesis de la Bíblia sea la forma fácil de explicar cómo se creó el mundo, pero por otro lado, no detalla el cómo.
A lo que llegué hace un tiempo: no me hago más preguntas sobre la creación del mundo, porque la duda me aleja de la Fe y es una sensación que no me agrada, así pues, hoy poy hoy CREO que Dios creó al mundo. No sé cómo, ni me interesa por ahora.

Saludos!
CIERRA ESPAÑA!

inisfree dijo...

Bien dicho, Serk.
El común de los mortales debe, debemos, escapar de debates que no entendemos.
Hay personas que dedican su vida a su estudio. Bien me parece.
La búsqueda del conocimiento es, objetivamente, buena. El pontificar con Teorías no demostradas y despreciar o insultar a quien no las comparta es, objetivamente, malo... y muy característico de la izquierda, dicho sea de paso.

Soldado Vikingo dijo...

Voy a explicarlo lo mejor que pueda: en un principio, toda la energía y materia del Universo estaban concentrados en un solo punto. Por razones químicas (creo) ese punto se calentó haciendo estallar todo, lo que provocó la expansión de toda la materia por el universo.
La teoría es bastante razonable, eso no se puede discutir.
¿Pero como puede surgir algo de un lugar donde no había nada?. ¿Puede la nada existir o solamente es la ausencia del algo?. Esas son las preguntas a las que la ciencia no puede responder.
No diré que eso se responde con la existencia de Dios por que sería mezclar ciencia y religión y es algo que no apruebo.
En cuanto a como se comprueba, los estudios realizados por científicos han encontrado una especie de eco en el Universo, que suponen que es lo que queda del Big Bang, por así decirlo, es como las ondas redondas formadas en el agua cuando tiramos una piedra.

inisfree dijo...

Te agradezco, y mucho, la explicación, Soldado.
No me hace desdecirme de lo escrito. Ese punto inicial, esa materia, ese calentamiento químico, ese lo que sea, sigue siendo algo, no el vacío absoluto.
Seguro que habrá una fórmula matemática complejísima según la cual 0 + 0 = x>0.
Pero la explicación me parecería mucho más increible, o, al menos, tan increible, como para otros lo es la existencia de Dios.

Serk dijo...

Entre otras cosas, lo que yo no entiendo es el por qué de la gravedad si "sólo" estalló una cosa. "Hay una atracción entre planetas", vale, pero de dónde sale esa atracción? No quiero negar nada, simplemente formular estas preguntas.
Entiendo mucho mejor la creación de Dios porque, entre otras cosas, dice algo muy razonable: "la mente humana no está capacitada para entender la eternidad", creo que es es y creo que nunca se sabrá la verdad en ésta vida.
Leí por ahí un estudio sobre que el planeta estaba hecho (creado) al instante y que hasta ahora no se ha demostrado que ese estudio sea erróneo. A ver si lo encuento y lo pongo, era del Oráculo de Occidente.

Saludos a los dos! ;D

Maribeluca dijo...

dicen que un poco de ciencia te aleja de Dios, y un mucho te acerca a ÉL...yo no tengo problema en compatibilizar estallidos de partículas, ni homínidos más o menos guaperas, con la existencia de Dios..tal vez la vida llegó en la cabeza helada de un cometa o somos una colonia de otro lugar, nadie lo sabe..lo que sí me parece es que como bien apuntas todo son teorías, más o menos plausibles cierto, pero me parece que hay por ahí unos neodarwinistas "sociales" terriblemente belicosos y bastante más dogmáticos que los creyentes de los que se ríen e intentan ridiculizar...por otra parte, todo parece estar conectado, y el descubrimiento del ADN revela tal complejidad y grado de especificidad, que hace cuestionar seriamente "el azar" en estas cuestiones...cordial saludo

inisfree dijo...

Suscribo totalmente tu comentario (salvo la posibilidad de cambiar lo de "hominidos guaperas" por "hominidas", pero mucho me temo que eso me granjearía la simpatía y el aplauso de cierta Ministra y, francamente, no estoy por la labor).

Y con respecto a los neodarwinistas sociales, es absolutamente cierto. No hay posibilidad de enzarzarse en un debate con ellos. Lo saben todo y de todo. Son absolutamente impermeables a los argumentos. Y se creen los más listos del mundo mundial, por lo que se palmetean mutuamente sus espaldas mientras señalan con el dedo a quien ose no decirles Amén (perdón, decirles "Que sí").

Saludos, Maribeluca.