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jueves, 2 de diciembre de 2010

EL POLISARIO, EL SAHARA Y ESPAÑA

Me ha resultado muy interesante la lectura en Libertad Digital de este artículo de Domingo Soriano sobre el asunto del Sahara, siempre de actualidad y más en los últimos tiempos. Lo traslado aquí pués me resulta un tema adecuado para pulsar vuestra opinión. El enlace va al final del texto.


"Se ha impuesto una interpretación según la cual se hace a la parte, el Frente Polisario, representar al todo, el pueblo saharaui, y convierte a aquél en bueno por el dicho que dice que el enemigo de mi enemigo es mi amigo.

Sin embargo, hay que ser cauto a la hora de identificar a dicho grupo armado con el conjunto de los habitantes del Sahara Occidental. Hasta que no haya unas elecciones libres (o se convoque de una vez ese referéndum del que siempre se habla) no se sabrá en quién deposita el pueblo saharaui su confianza. Mientras tanto, seguirá siendo el único grupo organizado del territorio y, por tanto, la contraparte del Gobierno marroquí. Es algo inevitable, pero no debería hacernos olvidar de dónde viene el Polisario, cómo se formó y por quién está constituido.

Por circunstancias familiares, conozco a numerosos funcionarios que vivieron los últimos años del Sahara español. Todos ellos hablan de la suerte que tuvieron de servir en esa tierra y de convivir con los saharauis, de los que destacan su hospitalidad. Sus recuerdos están llenos de cariño y afecto cuando se refieren a sus vecinos; pero la cosa cambia cuando se les pregunta por el Frente Polisario.



¿Por qué es importante distinguir el Sahara y los saharauis del Polisario? Pues porque esta organización, en sus orígenes, fue un grupo terrorista que mató a muchos españoles. No se debe ni se puede confundir al tranquilo pueblo saharaui, cordial, hospitalario y sencillo, con un grupo que en su momento combatió al Estado español y ahora pretende que sea el Estado español quien le ayude a salir de la situación en que se encuentra, en buena medida por sus propias culpas.

Seguro que tampoco tienen buena opinión de este grupo los familiares de aquellos de nuestros soldados que cayeron en enfrentamientos con dicho grupo, una de cuyas prácticas habituales era levantar la bandera blanca de rendición y, sólo después de comprobar que nuestros hombres, en consecuencia, se les acercaban sin intención de combatir, abrían fuego. Podríamos hablar igualmente de los ataques de que fueron objeto varios pesqueros canarios, en episodios donde también corrió la sangre.

Muchos de los españoles que defienden con justicia la causa saharaui han decidido correr un tupido velo sobre aquellos hechos, esgrimiendo para ello justificaciones relativas a la Guerra Fría (el Polisario tenía en la prosoviética Argelia a su principal aliado), el atraso de la región, la existencia de una dictadura en España y la lucha por la independencia de la colonia.

La Marcha Verde

La situación fue peor a raíz de la Marcha Verde que organizó el entonces rey de Marruecos, Hassán II, aprovechándose de las dificultades políticas españolas derivadas de la enfermedad de Franco y el cambio de régimen. Rabat contaba con el apoyo de Washington (todos mis conocidos cuentan siempre la anécdota de las cajetillas de tabaco de color verde con versos del Corán y el "Made in Usa" que se distribuyeron a los componentes de aquella marea humana), deseosa de contrarrestar la influencia soviética en la zona.



El mayor peligro estaba detrás de las mujeres y los niños que mostraban los telediarios. Las unidades marroquíes que habían luchado contra Israel volvieron a su país derrotadas pero bien entrenadas, lo que suponía un claro peligro para el monarca alauí, que decidió conformar con ellas la retaguardia de la Marcha Verde. No era mala idea, habida cuenta de las ganas de desquite que tenían.

A pesar de todo, los españoles entonces residentes en el Sahara con los que he podido hablar me aseguran que estaban dispuestos a correr los riesgos que fueran necesarios para defender el territorio y a los saharauis. La gran sorpresa llegó cuando nuestro ejército, que había organizado un triángulo defensivo en la frontera con Marruecos, la ciudad de Smara y Cabo Bojador, pidió al Polisario que vigilara las posibles incursiones en su retaguardia. Los mandos militares y políticos españoles decidieron olvidar por un instante las tropelías polisarias a fin de contribuir a la libertad del pueblo saharaui. Sin embargo, se encontraron con que los polisarios no quería implicarse: la defensa del territorio –decían– era una obligación de la metrópoli, y ni siquiera estaban dispuestos a hacer labores de vigilancia. Es decir, que cuando el Frente Polisario tuvo ocasión de dar la cara por su pueblo, con oportunidades reales de que tener éxito, no quiso arriesgarse, en parte por no aparecer como aliado de la potencia colonial.

En aquellos años, las utopías colectivistas seguían manteniendo su atractivo, y a ellas se entregaban con fervor tanto los progresistas europeos como la plétora de grupos de liberación nacional que esos mismos progresistas apoyaban en el Tercer Mundo. Cuando un mando militar español pedía un polisario contactar con la dirigencia del grupo, la respuesta solía ser que todos los saharauis eran interlocutores válidos. Es sólo un ejemplo de una política visionaria y utópica, muy dependiente de la prosoviética Argelia, país que siempre ha tenido un papel fundamental en el conflicto y que en aquel primer momento no ayudó, precisamente, a su resolución.

Y es que en esos años el Sahara Occidental se convirtió en un pequeño campo de batalla de la Guerra Fría. Los argelinos, enemigos tradicionales de Marruecos, veían en el Polisario al futuro gobernante de un territorio que le proporcionaría una salida al mar al sur del reino alauita y más próxima a la parte de su propio territorio mejor provista de materias primas.



Con esta situación nacional e internacional, es difícil saber si el Gobierno español pudo comportarse de manera diferente a como lo hizo. Los que vivieron los últimos días del Sahara español aseguran que siempre les quedará la espina clavada de no haber conseguido la independencia del pueblo saharaui. Algo por lo que la mayoría estaba dispuesta a luchar hasta las últimas consecuencias... y a pesar del Polisario.

Por eso, cuando aparecen los representantes de este grupo en televisión asegurando que tienen el apoyo solidario de países como Venezuela o Nicaragua; cuando Willy Toledo se pasa un mes en Tenerife de la mano de Aminatu Haidar; cuando todos los grupos anti-liberales europeos se solidarizan con él y con su lucha por los derechos de su pueblo... es un buen momento para pedirle que se defina, que explique cómo será el Sahara independiente que buscan, qué pasaría tras ese referéndum que piden de forma constante y qué tipo de democracia impondrían.

¿El enemigo de mi enemigo es mi amigo? Pues según y cómo. La deuda española es con el pueblo saharaui; con el Frente Polisario, todas las cuentas están más que saldadas."



http://historia.libertaddigital.com/los-ultimos-dias-del-sahara-espanol-una-historia-verdadera-1276238429.html

16 comentarios:

Javier Tellagorri dijo...

Tiene mucha razón el autor de ese artículo porque, además, el Polisario es totalemnete marxista. Sus miembros se intruyen en Cuba y desde el inicio recibieron el apoyo logístico de Argelia, país socialista a la usanza de los viejos Estados comunistas.

Soldado Vikingo dijo...

Lo de la Marcha Verde fue algo vergonzoso, ya que el Rey se plegó a las amenazas de un país tercermundista como Marruecos. ¡Que contraste con Franco, que había dicho que si se les ocurría entrar en la provincia española los moros iban a salir bien escaldados!...
Yo veo bien que se ataque a Marruecos por lo que está haciendo en el Sahara, lo que me resulta penoso es que haya españoles que den vivas al Polisario que estaba en contra de los españoles.

inisfree dijo...

Yo debo reconocer, Tellagorri, que no había leído demasiado sobre el tema del Sahara. Era algo que estaba ahí, enquistado hace mucho. A raíz de los últimos acontecimientos, he procurado ponerme algo más al día. Este artículo me ha parecido el más clarificador de todo lo que me ha llegado al respecto.

Por otra parte, ¿si el Frente Polisario, igualmente armado e independentista, hubiera tenido una ideología de derechas, pero los mismos objetivos, gozaría de tanto respaldo y amor por parte de nuestro mundo izquierdista patrio?

inisfree dijo...

Lo de los españoles dando vivas a organizaciones antiespañolas es una constante, casi un deporte, para no pocos sectores de la izquierda (no todos, puntualizo) cuya mayor ilusión sería ver España desgajada en unos cuantos trozos.

Natalia Pastor dijo...

Claro que hay que diferenciar entre el FP y el pueblo saharaui, ya que como dice Tellagorri,amén de marxista y terrorista, asesinó a decenas de españoles.
Lo que es inconcebible es la traición de este Gobierno al indefenso pueblo saharuai masacrado por Marruecos ante la inoperancia internacional que aún - se dice pronto...- ha logrado que el sátrapa Mohamed autorice la presencia de observadores internacionales en la zona.

inisfree dijo...

La parquedad de la respuesta española, Natalia, ha sido tremenda. Nuestro Gobierno ha demostrado, una vez más, que no tiene los suficientes bemoles para defender en los foros internacionales sus intereses e ideas. Ha primado el miedo al vecino marroquí y a lo que puede llegar a ocurrir con Ceuta y Melilla.
Un Gobierno mojigato, de mindundis e insignificantes.

CAROLVS II, HISPANIARVM ET INDIARVM REX. GABACHORVM MARCHIO ET LIBERA ILUSTRATIONE ECCLESIA CARDINALIS dijo...

Muy interesante amigo Inisfree, como sabes yo siempre he defendido la causa saharaui pero no al Frente Polisario, como bien dices una guerrila terrorista que poco tiene que ver con el pueblo al que dicen reprsentar y sí mucho con los sociatas trasnochados y los pijiprogres como Willy Toledo y los Bardemes...seguramente muchos de esos saharauis habrían deseado incluso la permanencia en España como Comunidad Autónoma y sus ventajas, además de los obvios lazos afectivos que se habían podido desarrollar en los años de españolidad (desde 1882, efectiva desde 1936)...España TIENE y DEBE actuar y garantizar a ese pueblo, que hasta hace 30 años era español, como mínimo su independencia...desde luego aquellos militares que estaban dispuestos a dar su vida por ese territorio deben estar viendo la actuación de los sucesivos gobiernos españoles con lágrimas en los ojos ante la barbarie que se cierne sobre aquellas gentem, muchos probablemente viejos amigos o compañeros en el ejército español...

Un saludo.

inisfree dijo...

Efectivamente, Carolus, suscribo lo que dices. Como última hora, de camino al trabajo, he oído que han detenido en el Congreso a Willy Toledo y otros activistas saharauis por montar un guirigay de los suyos. ¿Por qué no me sorprende...?

José Luis Valladares Fernández dijo...

Efectivamente no tienen nada que ver el pueblo Saharaui con el Frente polisdario. Como no tiene nada que ver el pueblo llano vasco con los de la Eta. Los del Frente Polisario están pagando ahora su desfachatez. Lo malo es que lo están pagando tambien ese pueblo saharaui. Y el Gobierno español debiera hacer algo más de lo que hace popr ese pueblo, que tiene que pagar por las ambiciones de unos y por el iluminismo de otros.
Algo deberá nuestro Gobierno a los marroquies. Y seguro que es algo inconfesable.

Rafa Hernández dijo...

Lo que ocurre a mí parecer es que si se defiende al pueblo saharaui tienes que estar también con el Frente Polisario, algo contradictorio pero inevitable, ya que el Frente Polisario lo que hace aunque defiensa sus propios intereses es luchar por la independencia del Sahara Occidental. Saludos.

Candela dijo...

El Frente Polisario es una guerrilla marxista, en muchas ocasiones sus componentes son meros mercenarios pagados por Argelia. El pueblo saharaui es tan víctima del Polisario como de Marruecos y quedará reducido a un gran Tinduf. Hay que estar con el pueblo saharaui..

Dicen las lenguas de doble filo que hasta el Rey sacó tajada tras la marcha verde pasando por Felipe González y otros, a la que se atrevieron porque Franco estaba moribundo. Una vergüenza, antes y ahora.

inisfree dijo...

Buen paralelismo, José Luis, con el tema vasco. En este tema, es claro, se peca por ignorancia. Para los que no estamos muy puestos en el asunto, Sahara y Frente Polisario eran lo mismo, entiéndaseme, como en su momento Al-Fatah (si no recuerdo mal) y Palestina. Es una simplificación injusta que hemos de tener en cuenta tanto para el Sahara como para cualquier otro ejemplo parecido.

inisfree dijo...

Yo creo, Rafa, que la Historia Universal está llena de líderes independentistas violentos y líderes independentistas pacíficos. El Frente Polisario, los Ustachi, el IRA... Se me hace complicado aprobar sin más todo lo que han hecho estas organizaciones.

¿Todos los saharauis independentistas apoyan al Frente Polisario? No es una pregunta retórica. Es una pregunta sin más. No sé la respuesta ahora mismo.

inisfree dijo...

Lo que queda, Candela, es esa vergüenza al no haber asumido España el papel que debía. Se hicieron mal las cosas en el 75 y no se han vuelto a reencaminar.

Maribeluca dijo...

Haces bien en reseñarlo porque a veces tomamos la parte por el todo y me incluyo, aunque parece inevitable ya que se han arrogado su representación..tampoco todos los españoles somos como Zapatero y su banda y así nos consideran por las afueras, humano es...
Es un bochornoso espectáculo al que estamos asistiendo con el olvido de todo el mundo, ya que con la excusa de que el sultancito es un "tapón" del islamismo como él mismo ha dicho, tiene barra libre para jugar al primo de Zumosol...y la cosa no acabará aquí que hay fandango para el fín de semana con Ceuta y Melilla.

inisfree dijo...

Eso del tapón del islamismo habría que cogerlo un poco con pinzas. Al final, la cabra tira para el monte. Si sus intereses cambian, su postura cambiará.

Y, ahora que lo dices, Maribeluca, ¡es verdad! Lo mismo que confundimos Sahara y Frente Polisario, habrá otros países más o menos lejanos donde confundirán españoles con Zapatero.

¡Qué horror!