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viernes, 6 de agosto de 2010

LA LACRA

El desencanto de la población española con sus políticos es cada vez más patente. La situación económica actual, sin duda, ha ayudado no poco a alcanzar este estado de opinión. Preguntados los españoles, a través del último estudio del CIS, por los principales problemas de nuestra Nación, debiendo señalar los tres principales, el 21,2 por ciento mencionó a la clase política y los partidos políticos espontáneamente, a los que habría que añadir otro 6,4 que respondió que el Gobierno, los políticos y los partidos políticos. Estamos hablando de más de un 27 por ciento de personas que no es que no confíen en los políticos, no. Sino que, directamente, los consideran un problema.

Si nos lanzamos al estudio de la valoración personal que reciben los líderes de cada formación, los resultados son desoladores. En estos momentos, si surgiera uno que alcanzara una nota de 3,75, sería el campeón de campeones. La reoca, vamos. Pero es que no lo hay. Las cabezas visibles de nuestras formaciones patrias se debaten entre un 2,48 de Yolanda Barcina y un 3,72 de Durán i Lleida, no lo olvidemos, "el responsable".


Absolutamente penoso y, sin embargo, incluso generoso. No veo yo de donde se sacan el 3 y pico alguno de ellos. Estos señores que viven como reyes gracias a nuestros impuestos son, queridos amigos, una lacra, una puñetera lacra. Entre todos están desmoronando este País. Ahora mismo, unos por su ineptitud de libro, su sectarismo ideológico, su desvergüenza y su engaño perpetuo. Otros porque, lejos de coger el toro por los cuernos, lejos de llamar las cosas por su nombre, se debaten en polemiquillas y engañifas, en paripés para seducir al votante.

Total, ¿qué más da? Ahí van a seguir, chupando del bote, cobrando a precio de oro su malhacer, asegurándose retiros dorados y puestos de nómina y pies encima de la mesa en el sector privado una vez dejen la política. Y, si no, a dar conferencias, que algunos, incluso hilan de vez en cuando tres o cuatro palabras ingeniosas. Algunos.


¿Qué narices pasaría con cualquiera de nosotros, simples y mortales currantes, si nuestros jefes valoraran nuestro trabajos por debajo de un 3,75? ¿Hace falta que os responda a esta perogrullada? Nos pondrían donde merecemos. Exactamente, en el mismo sitio que merecen ellos. Pero no, no hay tu tía.

Alrededor del 80 por ciento de los españoles considera que el PSOE lo hace regular, mal o muy mal. Un porcentaje semejante opina lo mismo del PP. Una debacle, vamos. Un drama. Pero lo más dramático es que, llamados a las urnas, entre los dos lo que conseguirían es más de un 80 por ciento... de apoyos. ¿Tenemos, entonces, derecho a quejarnos? Nos dan por saco y pedimos más. Nos debe gustar. Hombre, quejarnos nos gusta. Y, para eso, hay que tener de qué.

No hay nada que hacer. Este País se va a la mierda. Porque quienes tienen que liderarlo naufragarían gestionando una comunidad de vecinos. Porque el pueblo se queda tan contento, con la amarga felicidad y tranquilidad que da el fatalismo, el saber que no hay de qué preocuparse porque no hay solución posible. Las cosas son así. Siempre lo serán.

Esta es nuestra idílica democracia. Un estado de situación en la que, como en cualquier dictadura, los políticos hacen y deshacen a su antojo, arramplan con lo que pueden para ellos y los suyos y, de vez en cuando, tiran el señuelo de alguna nueva Ley o Pacto o Acuerdo que redunde en mejorar nuestras vidas.

Quizá, visto así, no haya tanta diferencia con regímenes anteriores. Los que pueden chupar, chupando. Los que tienen que apechugar, apechugando. Y callando. ¿De qué nos sirve votar? ¿De qué nos está sirviendo? ¿Para poder llamar a ésto Democracia? ¿Realmente ésto es lo mejor a lo que podemos aspirar? ¿Vivimos, realmente, en una Democracia? ¿Si es así, es entonces la Democracia lo que nuestra Nación necesita?


Yo no tengo la respuesta. Que nadie quiera entresacarla de estas líneas. Son sólo ideas que me surgen viendo lo que hay. Ideas que, creo yo, se nos ocurren a muchos, aunque quizá no a los suficientes.

No sé. Pero vistos los resultados del CIS, no dejaría ser curioso comprobar la diferencia de puntuación que podría haber entre, por ejemplo, Franco y Zapatero o Rajoy. No lo digo con segundas intenciones, pero sí que podría ser un indicativo interesante. Por eso, pregunto, ¿alguien se atreve a calcularlo?

11 comentarios:

CAROLVS II, REX HISPANIARVM dijo...

Queridìsimo Inisfree, en primer lugar me encanta volver a leerte. En segundo, no me sorprende nada, lo vemso en las estadìsticas, que un bobo como Rajoy vaya a ganar las pròximas elecciones (ya supera el Pepè al P.SOS.E en 6 puntos) es un indicador de como està el percal...

....como dices esta gente gana un dineral a nuestra costa y no llegan ni siquiera a la categorìa de reguleros, en fin...como dices si mi jefe me valorase con un 3 ya hace tiempo que estarìa en la calle, pero ya se sabe que Espana se ha convertido en una mediocrecracia, en lugar de una meritocracia que es lo que deberìa ser...

Un saludo.

Soldado Vikingo dijo...

Los políticos actuales están donde están por dinero, por que serían incapaces de poder trabajar en empresas privadas.
Recuerdo que hace unos días un amigo contaba que su madre le había dicho que se afiliara a Juventudes Socialistas, para conseguir algún contacto que le pudiera servir para el futuro.
Ahí está la clave de por qué la clase política nos está llevando a la ruina.

Candela dijo...

Esto no es una Democracia, es la dictadura del miedo.
Estando Rodríguez en el poder, lo que hay es miedo a que continúe en él. Eso explicaría los 6 puntos de diferencia entre PSOE y PP, porque con tal de que este tipejo que nos desgobierna se largue votamos tapándonos la nariz a un partido que puede derrotarlo, explica tambien porqué otros partidos minoritarios son menos votados, aunque ganas haya.
Pero tambien es verdad que en España somos sectarios porque el fenómeno de la bipolarización del voto es anterior a Rodríguez.
Lo que mal empieza, mal termina. Demasiadas prebendas a los nacionalismos durante la transición.
Si tuvieramos narices, tanto conservadores como gente de izquierdas votaríamos en blanco. Un voto de castigo masivo que obligara a la casta política a comportarse como lo que son, funcionarios a nuestro servicio, que para eso les pagamos...

aspirante dijo...

La maquinaria de los partidos es implacable, y está llena de trepas. Si alguien de valía trata de acceder, como Pizarro, le expulsan de inmediato par que no haga sombra al jefe.
Y si a eso le añadimos la falta de ideología y de principios de alguno como Mariano, al que le da lo mismo Juana que su hermana... el problema está garantizado.

Javier Tellagorri dijo...

Inisfree ha puesto las claves del momento y las respuestas te las da todas CANDELA.
Suscribo lo que dice Candela.

Si dejaramos de votar no se solucionaría casi nada pero se demostraría que los POLITICOS TODOS son delenda para los españoles.

Lo cual, dejar de votar es muy dificil porque por encima de todo está el SECTARISMO. Si yo no voto, gana el contrario, piensa el gentío.
Lo cual es falso.

inisfree dijo...

Muchas gracias, Carolus.

Sí, como dices, es un indicador de como está el percal "político". Pero también nos retrata a todos.

inisfree dijo...

Y sin embargo, soldado, una vez dejan la política tienen todos asegurada su poltrona a cambio de nada en Empresas y/o Instituciones. Por los servicios prestados debe ser. No será a la Nación.

inisfree dijo...

Bienvenida, Candela, gracias por tu comentario.

El tema de la bipolarización partidista tiene también su miga. De los veinte millones de personas que apoyan a PSOE o PP, te aseguró que un tanto por ciento notable lo hace para que no gane el otro.

Posiblemente hablemos de un número de siete cifras de votantes que optan por una opción que no les convence para que no gane la que odian.

inisfree dijo...

Pués mira, aspirante, sí. Al menos, con Aznar se veía un ideario, una manera de entender la política y la vida. Con Mariano, ¿qué vemos? Sabemos cómo se le definía antes. ¿Pero se parece al que vemos ahora titubear y deambular casi como un alma en pena por el panorama?

inisfree dijo...

Tienes razón, como Candela, Tellagorri. Aunque ahí, yo también debo entonar el mea culpa. No me gusta el voto en blanco, a pesar de que, hoy en día, es posible que sea el que creo que más merece nuestra clase política. Supongo que son manías personales. Al final acabo votando a uno o a otro. Y supongo que el año que viene lo volveré a hacer.

Quizá sea que, al fin y al cabo, yo también he caído en el fatalismo que denunciaba en mi entrada...

Candela dijo...

Inisfree, yo creo que estos foros, además que para denunciar y comentar pueden servir para tomar iniciativas, ya se que es dificil porque cada uno de nosotros piensa que internet es un medio anónimo, que quizá nos quieran lavar el coco o inducir un determinado voto.
Yo no vote en las Europeas, cuando siempre he ido a votar...faltaba ilusión.
No caigamos en el fatalismo y digamos claramente lo que pensemos, en cuanto a solucciones-
Yo soy de derechas, lo digo así de claro , pero a pesar de mi voto del miedo me planteo ese voto de castigo en blanco, de izquierdas y derechas, quizá sea un sueño, pero valdría la pena intentarlo..
Propongo buscar alternativas y solucciones. La denuncia está bien pero no basta.
¿Como lo plantearías tu?
Recuerda que el miedo mata, me importan un carajo los trolls y los sectarios..
No te rindas, y un saludito que me muero de sueño...